"El Dr. Bach enseño que la base de la enfermedad ha de hallarse en la falta de armonía entre el alma o Yo Superior y la personalidad del ser humano. Esta falta de armonía se manifiesta en estados de ánimo conflictivos que producen infelicidad, tortura mental, temor, incertidumbre, preocupación, depresión, o lasitud y resignación, disminuyen la vitalidad del cuerpo y permiten a la enfermedad estar presente. Por esta razón, los remedios que preparó fueron para el tratamiento del estado de ánimo y temperamento del paciente, no para su enfermedad física. “La enfermedad no es una crueldad ni un castigo, sino sólo y únicamente un aviso: es un instrumento del que se sirve nuestra propia alma para mostrarnos nuestros errores, prevenirnos de otros e impedirnos cometer más daños; para devolvernos al camino de la verdad y de la luz, del que nunca deberíamos habernos apartado.” EDWARD BACH.